Te conocí hace mucho tiempo...
Mucho antes de poner por primera vez mis ojos en ti.
Te conocí cuando en el mundo no había guerras mundiales,
cuando aún proveníamos de la naturaleza,
y volvíamos a ella.
Te conocí cuando la historia era música,
Cuando hasta los árboles cantaban y danzaban con el viento.
Te conozco desde antes de vivir,
desde mucho antes de morir...
Tus ojos me han seguido desde el inicio de los tiempos,
y hasta el final de ellos estarás aquí conmigo...
Pues en cada paso en este mundo,
me has enseñado una nueva lección, me has acercado más
a la perfección... aunque sé que me falta lo mismo que cuando empecé...
Te conozco desde antes de la existencia misma de mi alma,
pues conozco tu esencia desde antes de ser esencia...
Te conozco desde antes de que fueras una idea,
mucho antes de que existieras como concepto,
pues lo mismo que me creó a mí te creó a ti...
y desde aquél inicio se comenzó a escribir la historia de los dos...
Historia tras historia se ha escrito nuestro libro,
que es nuestro porque los dos forman uno solo...
que es uno porque tú y yo somos uno...
Tal vez estas palabras te parezcan desconocidas,
tal vez nunca sepas que eres tú el destinatario.
Pero te hablo a ti, sí, a ti...
que aparentemente me has olvidado, o aún no te acuerdas de mí.
Te hablo a ti, que vida tras vida has vivido a mi lado
aunque tal vez esta vida no sea nuestra.
Te hablo a ti, ojos vivos, cuerpo vivo.
Te hablo a ti, ojos dormidos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario